Noticom.com.mx.- El Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López encabezó los festejos por la fiesta patronal de la parroquia de San Judas Tadeo Apóstol en Guadalupe.
“Este tiempo es una oportunidad para renovar nuestra fe y pedir la intercesión de este gran apóstol, patrono de las causas difíciles, que siempre nos recuerda la fidelidad y el consuelo de Dios”, aseveró el sacerdote.
Más tarde celebró la Eucaristía en la Parroquia de San Juan Pablo II durante su triduo de fiesta patronal.
“Es un momento de especial alegría para la comunidad, ya que celebramos a un santo que dejó un legado muy profundo en la Iglesia y en el mundo. San Pablo nos recuerda hoy en la lectura que la fe viene de oír la predicación, y ese fue precisamente el ministerio de San Juan Pablo II”, dijo Cabrera López.
Y finalmente celebró el Domingo Mundial de las Misiones, un recordatorio para todos los cristianos sobre nuestra responsabilidad de anunciar la Buena Nueva de Cristo.